Nueva sentencia del Tribunal Supremo

Nueva sentencia del Tribunal supremo sobre la apropiación indebida de cantidades anticipadas al promotor

 

Nueva sentencia del Tribunal supremo sobre la apropiación indebida de cantidades anticipadas al promotor

¿Qué es una apropiación indebida y por qué es un delito?

El delito de apropiación indebida consiste en la adquisición de una cosa por parte de la persona a la que se le ha encomendado, estando obligada a su devolución. De esta manera, se está provocando un perjuicio patrimonial al propietario legítimo.

¿En el sector de la construcción, cuándo se considera que hay una apropiación indebida?

Siguiendo la sentencia del 29 de octubre el Tribunal Supremo, se consideró que se estaba cometiendo un delito de apropiación indebido cuando dos administradores de una promotora inmobiliaria no destinaron las cuantías económicas ofrecidas por el comprador a la construcción de la vivienda, sino que se utilizaron las cantidades con objetivos diferentes.

El hecho sentenciado

El hecho condenado sucedió de la siguiente forma: con fecha del 16 de marzo de 2007, un comprador firmó un contrato con la promotora CERFAMI-4, S.L., de compraventa de vivienda para construir, aportando una cuantía económica total de 37.500€.

Tras un tiempo en el que no se construyó la vivienda ni se devolvieron las cuantías anticipadas, el comprador llevó a cabo una querella criminal contra los responsables de la administración de dicha promotora. Los administradores, conocedores de la legislación y del negocio, habían hecho uso de una única cuenta bancaria para saldar cobros relacionados con numeras promociones en curso, así como para acciones no usuales en el sector de la construcción. Tal y como estipula la Ley de Ordenación de la Edificación, el promotor tiene la obligatoriedad de crear una cuenta independiente para cada promoción inmobiliaria con el objetivo de que los adquirentes introduzcan en ella las cuantías a cuenta, destinadas solamente para la construcción de las viviendas.

En este caso, las cuantías aportadas por el comprador querellante no se aseguraron ni avalaron en dicha cuenta por los administradores, incumpliendo de nuevo sus obligaciones como promotores.

Fallo a favor del comprador

El Tribunal Supremo sentenció que estaba comprobado que los extractos bancarios de la cuenta destinada a la construcción de viviendas de los compradores se utilizaron con fines diferentes, provocando un desajuste entre gastos e ingresos. En suma, ninguna de las cuantías anticipadas fueron aseguradas ni avaladas, condenando a dos de los tres administradores y confirmando el Tribunal Supremo la sentencia de la Audiencia Provincial de Alicante.

Esta decisión fue tomada a partir del Acuerdo Plenario de la Sala de lo Penal, con fecha del 23 de mayo de 2017, que afirma lo siguiente:

  1. En el caso de cuantías anticipadas a los promotores para la construcción de viviendas, incumplir las obligaciones estipuladas en la Disposición Adicional Primera de la Ley 38/1999 con fecha del 5 de noviembre, de Ordenación de la Edificación, en la redacción dada por la Ley 20/2015, de 14 de julio, destinadas a asegurar a través de un seguro la devolución de las cuantías económicas por medio de una cuenta concreta en entidades de crédito, no supone un delito de apropiación indebida.
  2. Cuando las cuantías no se han destinado a la construcción de las viviendas estipuladas por los compradores, podrá constituirse un delito de estafa en el caso en el que se concurran factores como una estafa determinante del acto de disposición o un delito de apropiación indebida previsto por el artículo 253 o de administración desleal por el artículo 252, ambos del Código Penal si concurren los elementos de cada tipo.

Resoluciones más destacables

Este caso fue concluido como un delito de apropiación indebida, ya que el promotor no destinó a la construcción de las viviendas las cuantías que recibía de los compradores, argumentando que se evitaba que el comprador se convirtiese en un socio inversor del promotor. Es decir, se impedía que la persona que solamente quería comprar un inmueble fuese usado para financiar la construcción, utilizando la cantidad anticipada como préstamo sin garantía ni interés para financiar el inmueble. De esta forma, el comprador corría con todo el peligro provocado por el negocio de la construcción. Por esto, el promotor estaba obligado a usar los fondos como depósito, ingresándolos en una cuenta específica separada del patrimonio restante del promotor.

Acceso completo a la sentencia del Tribunal Constitucional del 29 de octubre 2021 sobre la apropiación indebida

 

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